El fracaso operativo de modelos teóricos rígidos e importados que pretendían comprender y controlar el desarrollo urbano con base a explicaciones globales y reglas universales, no aplicaron sobre el cuerpo fragmentado y mutante real de las ciudades latinoamericanas; un mundo de excepciones a las reglas. Conviene decir que dichas teorías tampoco aplicaron sustancialmente para las ciudades del mundo industrializado. Partiendo de esta situación considero que el estudio del cuerpo desmembrado y mutante de la ciudad latinoamericana, como ejemplo de la ciudad contemporánea, presenta dos retos fundamentales que implican la ruptura de varios paradigmas; la primera, evidencia un problema de dimensión espacial referida a la realidad de una ciudad fragmentaria parte de una red mundial y que está constituida por retazos en contradicción y confrontación que no se comportan bajo los designios de teorías universales explicativas del desarrollo urbano, y la segunda evidencia un problema de dimensión temporal que amplifica el problema de la primera y está referida al desarrollo urbano visto como un proceso complejo y prolongado ya que en la vida de las ciudades un día equivale a un siglo aproximadamente, en este lapso de tiempo en el que podemos observar cambios sustanciales en la configuración física de la ciudad.
Bajo los aspectos expuestos de una realidad urbana fragmentada entendida como parte de un sistema global de ciudades en competencia, de múltiples excepciones a la reglas de la planificación, y de una visión atemporal que amplía el espectro del fenómeno urbano podemos establecer relaciones y estudios comparativos entre fragmentos de una ciudad y otras, separadas por distancias espaciales de miles de kilómetros y distancias temporales de siglos; en palabras de Germán Mejía, el problema radica en realizar la pregunta adecuada para la escala temporal y espacial escogidas. Estos estudios comparativos permitirían romper con paradigmas que desafortunadamente se han convertido en dogmas debido a que se ha explicado la historia desde reduccionismos espaciales y temporales para explicar el desarrollo de ciudades, regiones o continentes; La historia es escrita por hombres y los hombres se equivocan; mucho más los tiempos cambian y por ende la situación que reformula las preguntas. Las verdades de un tiempo se convierten en las mentiras del mañana. Hoy seguimos manteniendo el icono de Londres como caso hegemónico y totalizador de la industrialización en Europa continental en la que también había una Europa periférica ( España, etc. ) en la que dicha industrialización fue mínima frente a la manufactura presente, dos cosas distintas. Una industrialización que conllevo la aparición de un nuevo episodio de modernidad desde el nacimiento de la Era Moderna en el Siglo XV producto de la supremacía de la razón.
E.A.P.C.